Lun, 29/01/2007 - 14:26 — francesc
A menudo, descuidamos los factores que son decisivos para una buena
calidad de vida de nuestros amigos, los loros. Por eso me he decidido a
plasmar en este modesto artículo, factores que podemos controlar
cotidianamente para hacer de su estancia con nosotros lo más placentera
posible.
No hemos de olvidar, que, por suerte o por desgracia, los loros han de
vivir entre nosotros, durante gran parte del tiempo, en el interior de
su jaula; por ello veremos a continuación qué complementos de éstas son
importantes y por qué...
Ni que decir cabe, que lo más importante y lo primero será la
correcta elección de la jaula para nuestro compañero y amigo, pero
sobre este tema os remito a un artículo publicado por D. Javier Villoch en yacomanía.com.
LOS JUGUETES:
En la naturaleza, las aves en general y las psitácidas en
particular, emplean gran parte de su tiempo y energía en el vuelo, en
la búsqueda de alimento, de pareja, en interacciones sociales /
jerárquicas, defensa del territorio y búsqueda de nuevos a explotar,
etc.... Bajo la protección humana, el vuelo se reduce en gran medida,
la búsqueda de alimento se elimina, etc. Independientemente del modo de
mantenimiento y alojamiento debemos ocuparnos de su entretenimiento y
distracción así como de estimular su actividad física.
Los juguetes de madera
están expresamente diseñados para ello: despiertan la curiosidad y el
afán de investigación, su impulso de juego queda satisfecho y
contribuyen al mismo tiempo a mantener un pico sano y resistente, son
de vital importancia para mantener a nuestro loro estimulado, activo e
interesado por su entorno y contribuyen en gran medida a su
equilibrio psicológico, por lo que reduce la incidencia de problemas
como los gritos y el picaje.
En el caso de recurrir a juguetes acrílicos
( la alternativa resistente e irrompible) se debe optar por alternar
con distintos modelos de manera que cada vez que se le ofrece de nuevo
un modelo de juguete aunque ya lo tuvo, pero que no pudo romper, vuelve
a manifestar interés por el mismo y le mantendremos igualmente
estimulado.
Ni que decir cabe, que la elección del tamaño del juguete ha
de corresponder con el tamaño de nuestro loro y / o su capacidad de
destrucción para que sea útil en lo que están concebidos....
LAS PERCHAS:
¿Son en la naturaleza todas las ramas donde se posan del mismo
diámetro?....NO. Por lo tanto, ¿por qué las perchas que le ofrecemos a
nuestros loros sí lo son?...
A menudo cuidamos mucho de que la percha de la que disponen
nuestros loros sea del diámetro adecuado para su tamaño, pero caemos en
el error de proporcionarles palos demasiado regulares....
Recomiendo cambiar directamente las perchas de plástico que
traen algunas jaulas por las de madera, por supuesto, pero de igual
modo recomiendo sustituir las perchas de madera que aparecen en la
mayoría de las jaulas por ramas naturales, de contorno irregular, de
manera que ofrecemos al animal diferentes diámetros donde apoyar
evitando así problemas articulares en sus patas y le obligamos a
realizar un pequeño ejercicio cada vez que se posa en su percha. Éstas,
a su vez suponen un alto estímulo como lo haría un juguete
convencional, ya que pasarán horas (algunos minutos... ; ) )
descortezándolas o astillándolas...
Para la elección de las ramas naturales, habrá que elegir
aquellas que no hayan sido tratadas artificialmente, y no sólo con
barnices (altamente tóxicos) sino que evitaremos cogerlas de lugares
donde los árboles han podido estar expuestos a pesticidas...
Existen también en el mercado las denominadas "perchas terapéuticas" o "perchas limauñas",
de mayor resistencia y de superficie rugosa que facilitan el limado
tanto de las uñas como del pico de manera natural, sin tener que
recurrir al veterinario con cierta frecuencia y que resultan muy
eficaces, sirviéndonos también para ofrecer en la jaula perchas
perpendiculares a las que ya presentan. Las denominadas twister, de
contorno irregular simulan el apoyo en una rama natural, por lo tanto
ejercen las dos funciones mencionadas (limauñas y prevención de
problemas articulares) .
Un pequeño truco, para que al menos comiencen a aceptar estas
nuevas cosas que los pesados de sus dueños se empeñan en que utilicen y
algunos se resisten... es situarlas inicialmente en la posición más
alta de su jaula, por encima del resto de las perchas disponibles. La
mayoría de las especies, al ser animales sociales, con una jerarquía
visible en función de los lugares de que disfrutan, tenderán a estar en
aquellas posiciones de mayor altura (en este caso la percha limauñas).
Otra opción es situarlas a la altura de los comederos, de manera que
tengan que acceder a ellos posándose en las mismas...
Ni que decir tiene, que todas las cosas nuevas que le
ofrezcamos a nuestro loro, máxime si son yacos, hay que hacerlas de
modo progresivo y lento... no es muy aconsejable introducir
directamente un nuevo juguete o una nueva percha en el interior de su
jaula sin antes haberla conocido correctamente ( esta imprudencia
provoca que muchos de nuestros loros le cojan miedo a estos inventos
del hombre, y hace que sea imposible su aprovechamiento... )
LOS COLUMPIOS:
Mitad juguete, mitad percha...
En la naturaleza, las ramas donde se posan no son todas
estables como las que a menudo les ofrecemos. De hecho, la mayoría,
presentan cierta inestabilidad, y es muy frecuente observar a muchos
loros posados sobre las ramas más altas ( más finas y por tanto más
inestables...)
Los columpios,
cubren este aspecto, tan importante y tan poco valorado por los
propietarios de loros. Ofrecen no sólo una percha inestable, que
favorece el trabajo de diferentes músculos y articulaciones, sino
también, un fantástico juguete con el que disfrutar durante horas... y
más cuando los que encontramos en el mercado de calidad, nos ofrecen la
posibilidad de optar por columpios de madera (con formas y colores
diferentes ) o por columpios acrílicos (altamente resistentes) con
percha limauñas integrada ( además de disponer de una cuerda de algodón
que pueden destrozar!!!!).
LOS COMEDEROS:
Hemos de procurar que sean de acero inoxidable, por su
resistencia y por la facilidad para ser limpiados y desinfectados con
regularidad. Debemos procurar además que los comederos estén a la
altura adecuada: ligeramente superior al nivel de las perchas, evitando
así que el animal contamine su alimento con sus propias heces, y
facilitando la alimentación a aquellos ejemplares que por su estado de
desconfianza o por la naturaleza de su especie no bajarán a comer al
suelo...
Es igualmente recomendable que los comederos que presente la
jaula elegida sean giratorios, de manera que en el caso de tener que
dejar al cuidado de nuestra mascota a un extraño para el animal, pueda
reponer la comida y el agua desde fuera sin acceder al interior de la
jaula evitando el estrés producido al animal al invadir su espacio
vital constantemente en este tipo de acciones rutinarias.
Espero que esta pequeña guía sirva, una vez más, para valorar las
necesidades de nuestros loros y así mejorar su nivel de vida. No
olvidemos que somos los máximos responsables de su bienestar ( y por
tanto, del nuestro...)
Por Ángel Nuevo (pichon).